UN MES SIN ALCOHOL
Fotografía: Estefanía Ruiz
IG @estefrzm
Todo comenzó hace un mes, después de haber tomado muchas cervezas que terminé de caer en cuenta que la sensación al día siguiente de haber tomado no me gusta, me incomoda, el malestar físico e incluso emocional fueron el último hecho que me llevó a tomar esta decisión.
¿Pero no eres alcohólico Alejandro, o sí? No lo sé, creo que los medios en general nos han vendido una imagen estereotipada de cómo se ve un alcohólico, destruido físicamente, sucio, viviendo en la calle y encontrando la forma siempre de estar borracho. ¿Te has dado cuenta de que no es así? Que un alcohólico puede ser una persona con trabajo e ingresos estable, porque como buena gente de vicios de una vez te digo que tontos no somos, hay que seguir trabajando para poder pagar el alcohol.
A mi me gusta la cerveza, le tengo tremendo amor y gusto, el problema es que me di cuenta de que una, dos o tres no me satisfacen, necesito más, siempre quiero más. Llega el fin de semana “y me las merezco por haber trabajado tanto” y entonces compro un six, sin embargo, si mi novia quiere una de ahí entonces compro más “porque no quiero que me descomplete mis 6 cervezas” y ¿qué pasas cuándo se acaban? Es simple, compro otras 6.
También nos han vendido que un alcohólico en estado de ebriedad es un tipo violento, intransigente, que causa desmanes… lo cual tampoco es del todo cierto, lo que buscaba es ese estado de “relajación” que produce beber una cerveza tras otra, de ser posible cada fin de semana hasta que dije no más.
No me suma nada, a mi estado de salud, a mi estado físico, a mi economía, a mis metas y a mis objetivos. Después de un mes me siento mejor, no ha sido fácil porque tenemos una cultura predominante que ante cualquier ocasión hay que tomar. En una reunión, en una junta, incluso en eventos me llegaron a poner una cerveza en la mano, ese día recuerdo haberla aceptado, pero la guardé en la bolsa de mi chamarra y sin abrirla la dejé en un rincón, porque a pesar de tus motivos, tu entorno no podrá entenderlos y como quiera intentará que vuelvas a consumir en caso de que estés decidió a dejarlo.
No vengo a convencerte de seguir mis pasos, vengo a contarte cómo me siento y si lo tuyo es echar cheve ocasional y tu autocontrol es mejor que el mío entonces no debes tener problema, al final del día es una decisión personal, no tengo una meta clara o si esto será permanente, solo que, por el momento, me siento bien así.
Finalmente, un mes sin alcohol.